sábado, 18 de junio de 2011

Los olores de mi infancia


Mi infancia es una de las partes de mi vida que menos me acuerdo, pero de lo que si me acuerdo es de los olores que había a mi alrededor porque aún siguen siendo los mismos, aunque cambiaron algunos de los olores.
Cada día que me levantaba me olía a cerrado, para mi no era un olor desagradable, era un olor que se podía soportar. Cuando iba a desayunar eso era lo que mas me gustaba porque olía a chocolate y tenía un olor agradable que me gusta mucho.
Siempre que salia de mi casa me olía a unas flores en concreto llamadas calas ya que tenía un jardín justo delante de mi casa y también a árboles también en concreto a eucaliptos.
Después de salir del colegio iba para casa de mi abuela y siempre que subía las escaleras me olía a comida, siempre eran olores diferentes, pero aunque cambiara algo en la comida siempre me olía a patatas fritas y era un aroma muy agradable y delicioso.
En el mes de agosto coincidían las vacaciones de toda la familia entonces nos reuníamos en la aldea(Melide) era un sitio agradable donde pasábamos el mes de agosto.
Cuando estábamos llegando a la aldea empezaba a venir un olor desagradable y maloliente a excremento de vaca.
Lo que mas me gustaba era llegar a la casa de la aldea y oler un olor delicioso a manzano, era el árbol que teníamos en el jardín de la casa.
Cuando estaba en la aldea, me encantaban los olores, porque eran olores frescos a rosas, a hierba, a manzanas y a muchas cosas más, pero solo había una cosa que me gustaba muchísimo y era el olor del churrasco que hacía mi abuelo un olor riquísimo que cuando lo olías te daban ganas de que se hiciera pronto para comerlo.
Y cuando acabo el mes de agosto nos fuimos todos para su casa y volvió la misma rutina de los olores.

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